Día 11: Noroeste de Kyoto

Nos levantamos pronto para llegar a Kinkaku-ji, el más famoso de los cinco templos zen principales de Kyoto, más conocido por el nombre del “Templo del Pabellón Dorado”. El templo está recubierto de pan de oro puro, pero no fue hasta el año 1955 cuando tras varios incendios y reconstrucciones, se decidió recubrirlo con láminas de oro.

Kinkaku-ji

Kinkaku-ji

Después nos acercamos a uno de los jardines Zen más famosos de Japón, en el templo Ryoan-ji.

Ryoan-ji

Ryoan-ji

Medio en broma, nos decíamos a nosotros mismos que el haber pagado 500yenes por contemplar este jardín nos había revitalizado por dentro…

Siguiendo con la ruta de templos, nos acercamos a Ninna-ji, declarado patrimonio de la UNESCO, templo budista que también fue reconstruído en varias ocasiones y donde en el pasado los hijos del emperador acostumbraban a veranear.

Tras pasearnos por el jardín del palacio, quisimos entrar en otros edificios del recinto, pero para nuestra sorpresa, la entrada que habíamos comprado no era suficiente, así que nos rebelamos y les mandamos amablemente en nuestro mejor español “a la mierda”.

Tras varios días por Kyoto y haber visitado ya otras ciudades de Japón, estamos algo desilusionados con el hecho de tener que pagar por entrar a cualquier recinto y que luego esté repleto de tiendas de souvenirs y máquinas de vending…

Salón de Ninna-ji

Salón de Ninna-ji

Más tarde también visitamos el complejo de templos Myoshin-ji, Daitoku-ji y Shimogamo-jinja. De los dos primeros, son recintos con casas privadas y templos a gogo. Nos dió la sensación de que todo era algo elitista y snob…lo primero que me vino a la cabeza es “estamos en Pedralbes” :D

Sobre Shimogamo-jinja, se trata de un santuario shinto al que se accede después de un pequeño paseo si se viene desde el sur en dirección norte, muy colorido, tranquilo y acogedor.

Para desquitarnos un poco de tanto templo, nos metimos en un karaoke…Para llegar había que tomar un ascensor muy al estilo del “Musicòdrom” de Barcelona (useasé, ascensor chungo chungo :P ), pero en el que tenían más de 5 canciones de Children of Bodom, así que compensó con creces cualquier punto negativo :D (Los vídeos y fotos de este triste momento nunca serán de dominio público!).

Día 10: Sur de Higashiyama y más

La ruta del día empezó en Sanjusangen-do, un templo con 1000 estatuas de Kannon (Kuan Yin, la bodhisattva de la compasión). La foto de más abajo no es nuestra puesto que en el templo te advertían de que revisarían tu cámara al salir…

Más tarde, nos dirigimos hacia Kiyomizu-dera, un templo budista cuya sala principal es famosa por tener una terraza que sobresale de la ladera sustentada por pilares.

Entrada a Kiyomizu-dera

Entrada a Kiyomizu-dera

Terraza de Kiyomizu-dera

Terraza de Kiyomizu-dera

Ya bajando del templo y callejeando, tuvimos la suerte de encontrarnos con dos maiko :D

Maiko

Más tarde, nos pasamos por el templo de Kodai-ji, el parque de Maruyama-koen y nos acercamos al templo de Chion-in, templo que posee la mayor campana de todo Japón y que en la celebración del año nuevo necesita 17 monjes para hacerla sonar!

Chion-in

Chion-in

De bajada al barrio de Gion, nos pasamos también por el santuario de Yasaka-jinja. Sobre el barrio de Gion, hay que reconocer que tiene algunos rincones poco concurridos y con mucho encanto, pero en general está bastante concurrido por turistas y repleto de tiendas de souvenirs (muy caros, añadimos).

Ya estábamos rendidos, así que hicimos un alto en el camino comiendo un bol de arroz con carne y cebolla por sólo 230 yenes por cabeza :D

Nuestro siguiente objetivo fue el palacio imperial de Kyoto y sus jardines. El paseo estuvo muy bien, pero desmereció el no poder ver ni un ápice del palacio por las altas murallas que lo rodean.

Para acabar con el día, nos dirigimos a Nijo-jo, castillo que mandó construir Ieyasu Tokugawa y en cuyo interior está el palacio de Ninomaru, uno de nuestros lugares favoritos de Kyoto.

Palacio de Ninomaru, Nijo-jo

Palacio de Ninomaru, Nijo-jo

Nos tomamos nuestro tiempo contemplando el palacio y paseando por sus jardines, un sitio encantador que cuesta creer que esté en el centro de Kyoto :)

Día 8: Llegada a Kyoto

Como ayer nos pegamos el palizón del siglo hoy decidimos darnos un respiro y levantarnos más tarde para poder descansar (eso quiere decir que nos levantamos a las 9:00 de la mañana en lugar de a las 7:00 … xD). Cogemos todos los trastos y nos vamos a coger el tren dirección Kyoto.

Llegamos al medio día, y después de equivocarnos de salida en la estación de Kyoto y por tanto tener que dar una vuelta del copón, conseguimos llegar al albergue que será nuestra base de operaciones durante la próxima semana (seeehhh! No más maleta a cuestaaaaas! No más taquillaaaaas!)

Una vez hemos dejado todos los bartulos decidimos irnos a inspeccionar la zona de la estación de Kyoto que es donde está nuestro albergue. Lo primero que hacemos es ir a dos templos (Higashi y Nishi hongan-ji) que son la sede de dos ramas de la escuela Jodo Shin-shu. Sin palabras, son los dos primeros templos a los que podemos acceder al interior y la verdad es que no defraudan. Asombra ver a la gente tan devota.

Nishi Hongan-ji

Nishi Hongan-ji

Interior Higashi Hongan-ji

Interior Higashi Hongan-ji

 

Higashi Hongan-ji

Después nos dirigimos hacia la estación de Kyoto, que es en si misma un monumento futurista. Desde la planta superior se tienen unas vistas espectaculares de la ciudad y por supuesto también de la torre de Kyoto.

Estación Tokyo

Estación Kyoto

Esa noche nos recomiendan que vayamos a un restaurante cerca del albergue y probamos los makis de anguila y pepino… Mmmmmm! A parte de eso también nos traen pollo teriyaki, sopa de miso, arroz (por supuesto, acaso lo dudabais?) y un montón de cosas indefinidas pero que están  increiblemente buenas.

Y con esto y un bizcocho, nos fuimos a dormir, que el día siguiente iba a ser movidito ^^