Día 7: Itsukushima (Miyajima) + Hiroshima

Por la mañana cogemos el tren en dirección a Miyajima-guchi para coger el ferry JR para visitar la isla de Itsukushima, conocida como Miyajima. Se trata de una isla sagrada para sintoístas y budistas y bien conocida por su Torii en el mar, al que se puede acceder caminando cuando baja la marea. Una nota curiosa es que en el pasado, la isla no podía pisarse, motivo por el cual el templo de Itukushima está construído sobre pilares encima del agua.

Vista del Torii desde el templo de Itsukushima

Vista del Torii desde el templo de Itsukushima

Contemplar el Torii fue hipnótico y ha sido uno de los momentos más agradables que he pasado por ahora en Japón. Tuvimos suerte de llegar bien pronto y de no encontrar apenas turistas (que más tarde sí que sufrimos).

Torii con marea baja

Torii con marea baja

Más tarde, nos paseamos por más templos shinto y budistas por la montaña y pudimos ver en directo como preparaban galletas en forma de hoja, símbolo de Hiroshima y alrededores, rellenos de pasta de judía. Aunque no somos muy fans de la pasta de judía roja, compramos una bolsa…

Ruedas con mantras

Ruedas con mantras

Templo de la secta Shingon

Daisho-in, templo de la secta Shingon

Al volver, pudimos comprobar que otros turistas sentían el acoso de los ciervos, considerados por shintos como mensajeros de los dioses, aka “nos comemos cualquier cosa que esté a tiro” :D

Ciervo al acecho

Volvimos antes de lo planeado a Hiroshima, así que cogimos mapa y nos pusimos en marcha para visitar todo el Hiroshima Peace Memorial. El 6 de Agosto de 1945 a las 8:15 de la mañana, una bomba nuclear de fisión (uranio) caía sobre la ciudad de Hiroshimak, estallando a 600 metros de altura con epicentro cercano al puente con forma de T cercano al edificio de promoción industrial.

Era la primera ocasión que población civil era víctima de una ataque nuclear, aunque no fue el último (Nagasaki, bomba de plutonio, 9 de Agosto del mismo año). Pocos edificios quedaron en pie y pudieron soportar la deflagración. Uno de ellos, apuntalado, es hoy símbolo de la ciudad: Genbaku Dome (antiguo centro de promoción industrial).

Genbaku Dome

Genbaku Dome

Aunque esperábamos algo más monumental, visitar el Peace Memorial nos conmocionó muchísimo. Cuando estalló la bomba, muchos niños que habían sido movilizados para derrumbar edificios para construir cortafuegos, recibieron la ola expansiva y la deflagración y posterior radiación en primera línea…Gente carbonizada, con la piel hecha jirones pidiendo agua y bebiendo el agua negra (la lluvia que cayó justo después de la explosión) o incluso su propia pus…

No pude contener las lágrimas…

Me alegró ver que la vida sigue en Hiroshima y mucha gente celebraba la llegada del sakura en el mismo Peace Memorial park